Sunday, May 20, 2012
   
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GUIA ANTICRIMEN. Por Iván Simonovis GUIA ANTICRIMEN. Por Iván Simonovis La inseguridad personal es uno de los problemas que más angustia a los venezolanos y yo comparto esa preocupación con todos los ciudadanos de este país.  Mi trayectoria profesional estuvo marcada por la lucha contra la delincuencia. Más de dos décadas dedicadas a la investigación criminal, me dieron la oportunidad de conocer muy bien cómo piensan y operan los antisociales. A pesar de que estoy desde hace 7 años encerrado injustamente en las celdas de la Disip (hoy llamada Sebin), lo cual limita mi campo de actuación, sentí la obligación de hacer algo y pensé que debía emprender algún proyecto que se materializara en acciones sencillas de prevención, sobre todo para proteger a mi familia ante la creciente ola delictiva que agobia a la sociedad venezolana.
PRESOS POLITICOS EN VENEZUELA Por lo general, es muy difícil calificar a un preso como “político”, pues el actual gobierno venezolano se cuida de aplicar procedimientos “legales” que encubren la  naturaleza política de la privación de libertad de un ciudadano, recurriendo a la tan usada frase que venimos escuchando desde hace algunos años, que señala que: "En Venezuela no hay presos políticos, sino políticos presos."
Constantes violaciones al Estado de Derecho y los Derechos Humanos Desde el arribo de Hugo Chávez a la presidencia de la República Bolivariana de Venezuela, han sido constantes las violaciones al Estado de Derecho y a los Derechos Humanos, teniendo una de sus principales aristas en la inobservancia de los principios más elementales de la justicia penal, consagrados por los Tratados, Pactos y Convenios Internacionales sobre Derecho Humanos, incluida la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, como son: Presunción De Inocencia, Derecho A La Defensa, Debido Proceso, Derecho a ser juzgado en libertad y en plazos razonables, Derecho a ser juzgados por su juez natural, Principio de legalidad y Tutela Judicial Efectiva
  • IVAN SIMONOVIS 11A Todos nos encontramos presos de la violencia, la intolerancia y el odio. Nuestra carcel de la intolerancia mostró su peor cara el 11 de abril de 2002, enfrentando a los venezolanos unos contra otros, sembrando heridas que aún permanecen abiertas. Desde hace ocho años, el gobierno me mantiene en la cárcel por haber hecho lo  único que considera imperdonable: salvar vidas. Su intención es derrotarnos física y emocionalmente; la nuestra es resistir. La vida tras las rejas, encerrado entre...
  • IVAN SIMONOVIS 11A 8 AÑOS EN PRISION En los sucesos del 11 de abril del año 2002, fallecieron 19 personas y más de un centenar resultaron heridas. Por estos hechos me tocó enfrentar un juicio de 3 años y 4 meses. Fueron 231 audiencias, donde se analizaron 265 experticias, 72 pruebas documentales, se vieron 5.700 fotografías. Pero ni esto, ni la declaración de 196 testigos y 42 expertos dieron fe que yo tuviese responsabilidad alguna en los hechos acaecidos en este fatídico día. A mí la Fiscalía me acusó de haberle entregado...
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IVAN SIMONOVIS . PRESO POLÍTICO

En el año 2000, por instrucciones del Ministro Luís Alfonso Dávila, fue enviado en Comisión de Servicios a la Alcaldía Mayor, a cargo del Alcalde Alfredo Peña. Ejerció el cargo de Secretario de Seguridad Ciudadana entre 2000 y 2002, cuando renuncia. Le correspondió coordinar con la Policía Metropolitana y demás organismos policiales, incluidos Defensa Civil y Cuerpo de Bomberos, la seguridad en materia de marchas y manifestaciones públicas. En las 744 marchas del año 2000, 1.240 del año 2001 y las que se realizaron entre Enero y Abril de 2002, no resultó fallecida ninguna persona, a excepción de las 19 correspondiente al fatídico 11 de abril de 2002

Acusado, sin pruebas de haber suministrado armas de guerra a funcionarios de la Policía Metropolitana y haberle impartido instrucciones a estos para matar y herir a personas el día 11 de Abril de 2002. Víctima de violación de las garantías y Derechos constitucionales y legales mas elementales, merced de un sistema de administración de justicia que acaba descubriendo delitos gravísimos donde no los hay. Condenado el 3 de abril de 2009, a 30 años de prisión, la pena máxima contemplada por la ley penal venezolana, sin que se hubiera podido demostrar su participación en los hechos que les imputaron, con la mención expresa de que las lesiones constituyen “violaciones graves de los derechos humanos” con lo cual, queda excluido del indulto o la amnistía.

Actualmente es un prisionero político de Hugo Chávez, privado arbitrariamente de su libertad desde el 22 de Noviembre de 2004, recluido en el Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), en condiciones infrahumanas. Permanece en un improvisado calabozo individual de 2 metros de largo por 2 metros de ancho, donde es encerrado con candado entre las 10 de la noche y 6 de la mañana. Las necesidades fisiológicas durante ese tiempo deben realizarlas en envases plásticos, pues los improvisados calabozos no cuentan con baño. Se le permite salir de su calabozo durante el día a un pasillo que mide 28 metros de largo por 1 metro de ancho, el cual se encuentra situado frente a los calabozos y sirve de desplazamiento a 16 personas que se encuentran presas en ese sector. El pasillo es totalmente cerrado, carece de ventilación natural  y no permite ver la luz del día. No saben los detenidos cuando es de día o de noche, permitiéndoseles tomar sol por una vez cada quince o más días, por espacio máximo de una hora, todo lo cual incumple con las características requeridas por las Reglas Mínimas para el Tratamiento de los Reclusos.

Esas condiciones de detención, unidas a la angustia de un proceso que parecía interminable, en el que no contó con las debidas garantías judiciales, y en que estaba condenado de antemano (por razones políticas), han deteriorado su salud y le han producido un intenso stress.

Luego de 3 años solicitando le fueran practicados exámenes médicos para verificar su precario estado de salud, la Densitometría Ósea  indicó, entre otras cosas, que tiene riesgo de fractura a nivel de la Columna Lumbar así como a nivel del Fémur Izquierdo, pues su densidad mineral ósea, está por debajo de los valores normales para un paciente de su edad. Y esto es definitivamente, consecuencia de las condiciones de reclusión en las que se encuentra, condiciones estas que añaden un elemento de riesgo adicional como consecuencia de la falta de exposición a los rayos ultravioletas de la luz solar, quienes  son los responsables de la producción de vitamina D.

Así mismo, Iván Simonovis, presentó Síndrome Túnel del Carpo Bilateral, siendo un factor que exacerba esta lesión en su caso, el uso de las esposas muy ajustadas, pues la mismas inflaman al nervio, el cual está comprometido, por estrechez del canal. Recordemos que cada vez que se le trasladaba al tribunal a Iván Simonovis, se le llevaba esposado, como si se tratara de un peligroso delincuente, y así se le exhibía frente a las cámaras de televisión.

Definitivamente, las condiciones de detención y prisión a que ha sido sometido Iván Simonovis, que han implicado un trato humillante y vejatorio, que le han sometido a un trato cruel e inhumano, y que le han causado dolores y sufrimientos graves, configuran una violación del artículo 5 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

 

 



 

 
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Twitter @simonovis

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